Isaak Phoenix siempre fue un hijo muy amado, era el mayor orgullo de su padre, era su primogénito, un excelente caballero, educado y amado por su gente, era lo que cualquier princesa desearía, en su reino las nobles se peleaban por tener una oportunidad con el príncipe heredero, pero él no miraba a nadie, desde que tenía memoria siempre pensó que su destino no se encontraba en el norte, no tenía interés tampoco por ser rey, solo quería ser libre.
— Mañana nos iremos al Oeste — anuncio su mad