Brillantes canciones creadas con los ojos cerrados no pueden curar heridas, quemandose en el fondo de la nada.
Isaak no era capaz de decir algo, no podía creer lo que sus oídos escuchaban, el hijo que procreo con su amada, estaba vivo y enfrente suyo, bajo la mirada a la mujer que mantenía en sus brazos, ella tenia un mar de lagrimas en sus ojos, lentamente soltó los brazos del lobo para colocarse de frente al hombre de ojos azules.
— ¿Cómo pudiste sobrevivir? — pregunto ella rompiendo el pesado silencio.
— La abuela dio una fracción de su alma a los Dioses para permitirme nacer — comenzó a relat