No quiero que desvanezcas, déjame escuchar al menos un suspiro, un pequeño latido que no esta aquí
La fuerte tormenta de nieve los sorprendió cerca de su destino, forzaron un poco a sus caballos para finalmente acceder a los dominios de las brujas, Dorian había practicado la mejora de su visión al tener ahora un solo ojo.
— ¡Ya casi llegamos! — grito Noah.
— Incluso el clima esta en contra de que rompamos la maldición — contesto Dorian acomodándose mejor la capa sobre sus hombros.
— No quieren que todo vuelva a la normalidad al parecer — Noah emitió una risa—, por cierto, no termi