No podía creer como Masha se toma las atribuciones de irse, jamás traje a nadie a mi penthouse, nadie nunca me volvió tan loco como ella, sentir sus ganas me dieron ganas de más, y fui por todo no podía hacerlo en el Cabaret porque quería cambiar esa vida, la seguiria follando a ella claro que sí, pero va a pagar muy caro su atrevimiento.
Hoy no iría a trabajar, en cambio vine a casa a tratar de calmar mi enojo, luego de pensar que hacer, me di una ducha y me cambié para salir a almorzar con Bo