Camila
Llevaba una semana en la mansión con Mijaíl conmigo, los días fueron difíciles, ya que él nunca se callaba lo que sentía y no es que me molestara, pero no podía hacer como si nada hubiera pasado, tenía que hacer mucho para perdonarlo. Por suerte durante las mañanas me levantaba y no lo veía en la habitación, ya que se levantaba temprano a hacer ejercicios, habíamos llegado a un acuerdo luego de la absurda idea de dormir en el jacuzzi del baño, junto con la ayuda de Brais subieron a la ha