Ryker
Tenía los puños apretados a los costados y no podía dejar de mirar; deseaba con todas mis fuerzas que él la soltara. Solo tenía que entender que no podía estar así de cerca de él, ni de ningún macho que la viera de esa forma. Solo así mi lobo se tranquilizaría y podríamos ir a hablar con ellos de manera normal.
Pero pasó exactamente lo contrario. Alguien dijo algo gracioso y todos se rieron. Ben la agarró de la cintura con más fuerza y le acarició la cadera con el pulgar... y ella se inclinó hacia él. “¡Ni de broma!”
—Tranquilo, Alfa. Respira antes de que vayas allá y le arranques los brazos. Ellos no saben nada porque eres un idiota y dejaste ir a tu compañera —me advirtió Danny. Me conocía demasiado bien para mi gusto, pero sabía que lo decía por mi bien.
—No estés jodiendo. Ya sabes lo que pienso sobre el vínculo de compañero —gruñí, aunque de todos modos respiré.
—Y aun así, estás a punto de reclamarla a la fuerza frente a todos sus amigos y su familia. Tu lobo y tú tienen q