Algunas personas me saludaron con la mano al pasar por el comedor. Podía sentir el aura de Ryker al máximo mientras avanzaba por el pasillo hacia su oficina. Me pregunté qué lo tenía tan alterado. No podía ser que Danny le hubiera dicho que estaba distraída. Ryker tenía mucha más paciencia que eso. Pero la presión me estaba provocando dolor de cabeza. Toqué a la puerta frotándome la frente con la otra mano.
—Adelante.
Entré con los ojos cerrados, luchando contra el dolor de cabeza que me causaba