—Peleaste muy bien hoy. Parece que disfrutas de los entrenamientos largos y extenuantes. Si alguna vez quieres un uno contra uno, yo soy tu hombre —Danny avanzó a mi lado, metiéndose entre Gamma Bennet y yo, y no pude evitar reír. Me encantaba el coqueteo y las bromas. Me encantaba que no me trataran diferente por ser humana.
—Muy bien, ya, lárgate —Greta empujó a Danny—. El juguete nuevo y brillante necesita ir a limpiarse, porque de todo lo que hablan ambos, ella fue la que pasó más tiempo su