—¿Estás listo si se convierte en una pelea?
—¿¡Qué!? —Me giré rápidamente. Tenía que estar bromeando. No podía estar cuestionando en serio mi lealtad en ese momento.
—Me refiero a que viviste y peleaste junto a ellos. ¿Vas a poder pelear contra ellos?
—Tú nunca tuviste que vivir como rebelde, así que no espero que lo entiendas, pero la respuesta corta es sí, puedo pelear contra ellos. Ellos —señalé hacia la abertura— nunca fueron realmente parte de nuestro grupo. Eran las sanguijuelas que iban d