Kennedy
Me tensé y la respiración se me cortó. Quedé paralizada en el tiempo, mirando aquella versión mayor de Ryker. Sus ojos eran de un tono más oscuro, pero no menos penetrantes. Si Ryker no me estuviera sosteniendo, probablemente habría caído al suelo.
—¿Qué? —susurré. Ryker me rodeó con los brazos con más fuerza y yo le aferré los antebrazos como si me fuera la vida en ello. Probablemente le estaba dejando marcas, pero solo una pequeña parte de mi cerebro alcanzaba a registrar que eso podía