Sr. Dimitrish. ¿Está usted aquí?
Iván, sin darse cuenta, reaccionó de manera instintiva al escuchar la confirmación de Amira sobre su embarazo. En el momento en que esas palabras salieron de su boca, un brillo feroz se encendió en los ojos de Iván. Las garras afloraron en la mano que descansaba sobre su pierna, debajo de la mesa, sus oídos se agudizaron al máximo. Un sentimiento profundo de protección, más fuerte de lo que jamás había experimentado, lo invadió por completo.
De manera automática, su olfato se intensificó, buscan