Está embarazada. ¡Felicidades!
Apenas David salió de la habitación de Amira, Ronny despertó. Había escuchado la conversación, pero fue lo suficientemente discreto como para fingir que no sabía nada.
—Canelita, cariño, ¿estás despierta? A ver, ¿quién soy? —bromeó, con una sonrisa que provocó una risa en Amira, aligerando la tensión en el ambiente.
—Ya, Ronny, déjate de bromas y llama al doctor —respondió ella divertida y segura de que David no lo había hecho.
El médico no tardó en llegar para revisarla y darle los resultados d