David Stone:
La osadía de mi mujer es una de las cosas que más me enloquece, y ella lo sabe. Esa forma descarada de provocarme, de retarme, es lo que hace que quiera enamorarla una y otra vez, como si fuera la primera vez. Es ella, sin lugar a dudas, la única que quiero. Y con vínculo o no, tengo claro que siempre será mía. Esta noche, más que nunca, mi corazón late acelerado y mi cuerpo responde con una necesidad que apenas puedo contener. Estoy tan duro como un mástil, y sé que Amira lo nota,