Vanessa caminó hacia Román, quien no había apartado los ojos de la escena. Su rostro, normalmente sereno, mostraba un destello de pánico por primera vez. La intensidad de lo que acababa de suceder entre Zaira y Amira lo había dejado desconcertado. Amira no sólo había desafiado al Consejo, sino que lo había hecho con tal firmeza y claridad que, por un momento, Román sintió que la estructura misma de su mundo tambaleaba.
Pero Vanessa, su compañera destinada, estaba lejos de compartir su preocupaci