Amira lo miró, sus ojos volvieron a tener es brillo dorado, ella le dedicó una pequeña sonrisa, reconociendo el apoyo que él le estaba dando, pero también dejándole en claro que su lucha sería suya, y que estaba lista para enfrentarlo todo. David por su parte no podía apartar la vista de los ojos dorados de Amira, ese brillo dorado que no dejaba de intensificarse como prueba de sus poderes emergentes, algo, que él mismo ya comenzaba a notar. En ese momento hizo una nota mental para consultar a