Un mes, no más, Sra. Stone
Mientras tanto en Miami, la pareja del momento se despedía en el aeropuerto, Amira estuvo todo el tiempo contoneando a David y a Zeus que como niños malcriados no dejaron de hacer pucheros, por no lograr que Amira cediera en el mes que necesitaba para dejar las cosas listas en LA FIRMA.
-David, cariño, con todo el trabajo que tienes que hacer, en Seattle, un mes se te pasará volando. Sabes que no se puede hacer una transición de autoridad en menos tiempo, pórtate bien ¿sí? – le dijo con suavidad