La manada Luna Llena estaba vestida de fiesta.
Banderas blancas y doradas ondeaban en lo alto de las torres de piedra. Las hogueras ardían temprano, los músicos afinaban sus instrumentos y los guerreros se alineaban con sus mejores galas. Había orgullo en los rostros, júbilo en los brindis, carcajadas en los salones.
El rey lobo Ares se casaba y su reina sería Gloria, la consejera leal, la loba ambiciosa que había sostenido el peso del poder cuando Ares huyó en busca de su destinada y después