Nicholas.-
— ¿Por qué sigues evitándola? ¡Eres un tonto! –Nicholas escuchaba el reproche de su lobo interno.
— ¿Por qué no me dices tú la razón por la que me hiciste detenerme? Fuiste tú el que grito ¡ALTO! Al besarla
— Ya te dije que no lo sé, fue una sensación, de que estábamos haciendo algo mal –Su lobo aulló en su interior.
— Yo también siento que no debí hacerlo, pero nunca me he sentido mal por besar a una mujer, ya quiero salir de esta isla, sigo sin poder conectarme con Goran o con mi