— Bien, ahora tú y yo vamos a pasarla muy bien lobita –Jonell miraba a Mila como un león a punto de devorar una presa.
— Pensé que Camille era el amor de tu vida –Expresó luego de beber el vino de un sorbo y la estruendosa y maliciosa risa de Jonell se escuchó en cada rincón de la lúgubre habitación.
— Camille es solo un peón para mi ejército, los otros clanes creen que no soy un buen líder con los poderes sus poderes, a mi lado la ventaja para acabar con cada uno de ellos.
— Sin clanes en todo