Fui yo quien volvió a besarlo.
Aquello debería haberme asustado.
En ese momento no lo hizo.
Agarré su camisa y acerqué mi boca a la suya.
Nick reaccionó inmediatamente.
Su mano se cerró sobre mi cintura.
La otra subió a mi nuca.
El beso cambió.
Ya no era el contacto cuidadoso del primero.
Ni el beso tímido que yo acababa de buscar.
Era más profundo.
Más caliente.
Nick inclinó la cabeza y mi cuerpo pareció entender qué hacer antes que yo.
Me acerqué.
Su pecho contra el mío.
Mis dedos aferrados a