Es temprano en la mañana y Corina tiene todo en orden antes de que llegue Avril a relevarla para marcharse a trabajar, ya ayudó a Diana con su aseo personal y la apoya en su pequeña caminata matutina por la habitación, pues, debe tratar de hacerlo cada cierto tiempo.
—¡Hola! ¡Hola! Buenos días chicas. Ya llegué.
—Buenos días Avril...
—Lindo día Avril... —Aun está Corina ayudando a Diana a caminar por la habitación.
—¡Oye, estás caminando súper bien! Casi no te encorvas