Ante la tenue luz traída por el amanecer del sábado, Corina se encuentra frente a la luminosa pantalla de su laptop desde las cinco de la mañana. En su pequeña sala de estar solo se escucha el clickeo y las teclas, decidió madrugar para terminar unos pendientes y tener el resto del fin de semana libre y sin preocuparse por trabajos pendientes. Al cabo de algunas horas culmina su tarea y se dispuso a desayunar, luego se dio un baño; se colocó un atuendo casual que consistía en una franela