Apenas dormí.
El titular se me quedó grabado en la mente mucho después de dejar el teléfono boca abajo en la mesita de noche. Cada vez que cerraba los ojos, las palabras volvían.
Cruzando la línea otra vez.
Otra vez.
Como si toda la vida de Liam se redujera a una ofensa reiterada.
Como si la gente estuviera esperando a que se convirtiera en el villano que ya habían decidido que era.
Por la mañana, la casa se sentía más fría de lo normal.
El silencio de la planta baja no era la habitual tranquil