Capítulo 29 : El Esposo Aparentemente Perfecto
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Los días siguientes fueron pacíficos. Miguel se esmeró en tratar a Cristina con una delicadeza que ella no recordaba haber visto en mucho tiempo.
Estaba atento a cada detalle, cariñoso y de un humor inmejorable. En el rostro de Cristina se notaba el cambio; se la veía aliviada, más relajada de lo que había estado en semanas. Casi todas las noches, cuando él la abrazaba en la cama y la buscaba con deseo de intimidad, ella se dejaba llevar sin pensar, respondiendo a esa misma intensidad.
Poco a p