Capítulo 39: Descubriendo una cruda y dolorosa traición.
Esa tarde, Cristina sostuvo el papel con la dirección entre los dedos durante horas. Lo leía una y otra vez mientras caminaba de un lado a otro por la habitación, incapaz de encontrar un momento de paz. No dejaba de preguntarse qué descubriría si decidía ir.
Tal vez todo fuera una mentira... o quizá confirmaría el peor de sus temores. Los nervios comenzaron a consumirla.
Sentía un nudo en el estómago y una presión insoportable en el pecho. La posibilidad de que Miguel le fuera infiel, sumada a