Capítulo 26: Duelos de Pasado y Presente.
La mañana siguiente llegó rápido, y Cristina se despertó tarde. Apenas había podido pegar los ojos en toda la noche.
A su lado, Miguel dormía plácidamente, aún envuelto entre las sábanas de seda. El olor a licor todavía se percibía en su aliento con cada respiración.
Cristina se levantó despacio, procurando no hacer ruido. Se ajustó el cordón de su pijama de seda, se puso las zapatillas de algodón y recogió un poco su cabello desordenado.
Con calma, bajó las escaleras hasta llegar al comedo