Capítulo 25: El Eco De Su Desprecio.
La tarde se deslizaba suavemente hacia la noche, y con ella, un profundo cansancio se apoderó de Cristina. Al regresar de la reunión con los socios, sentía el peso de la jornada en cada rincón de su cuerpo.
Había sido un día duro, repleto de debates y decisiones complicadas que la habían dejado completamente agotada.
Cuando llegó a su habitación, se quitó la ropa casi sin pensar y se puso su pijama de seda. Le gustaba cómo se sentía en la piel, como si por fin pudiera soltar el día.
Se sentó a