A Xander le costó mucho tiempo reaccionar. Fue la vibración de su teléfono en el asiento del copiloto lo que lo trajo de vuelta. Sostuvo el dispositivo y el nombre en la pantalla parpadeó: Victoria. Su madre.
Naturalmente no iba a contestar, pero entonces recordó la mención de Elena que ella había hecho días atrás en su departamento. Deslizó el dedo por la pantalla y contestó; sin embargo, no la dejó hablar, tampoco hubo saludos de su parte. No tenía tiempo para eso.
—¿Elena está viva? —Su voz