La siguiente semana no volvió a encontrarse con Xander, aunque él le escribió diariamente y le dijo en un par de ocasiones que estaba afuera de su casa. Sacó su teléfono con algo de melancolía y revisó los mensajes:
Lunes, 22:15
«¿Cómo te sientes hoy? ¿Dormiste bien? Dime si necesitas algo, lo que sea».
Martes, 23:40
«Estoy afuera. Veo la luz de tu habitación encendida... Me dan ganas de entrar y sacarte de esa casa ahora mismo. Solo quiero verte cinco minutos, Julieta. Por favor».
Miércoles, 0