AARON
Sentí el cuerpo de Amelia temblar contra mi pecho como si ella fuera una mujer frágil, aunque yo sabía que no lo era. Se aferraba a mi saco con una desesperación que me borró cualquier intención de burla. Su llanto era silencioso, pero sacudía sus hombros con una violencia que me hizo hervir la sangre de rabia. Levanté la mirada y vi aparecer a los dos tipos que la perseguían y la misma mujer Ivanna: un tipo joven con cara de idiota y un hombre mayor que caminaba con una prepotencia que s