Mundo ficciónIniciar sesiónEl rostro de Sebastian era de hierro al entrar, y en unos pocos pasos decididos, apartó las manos de Darren de Linda.
—¡Darren! ¿Qué estás haciendo? —la voz de Sebastian estaba cargada de una ira apenas contenida.
Darren tensó el rostro.
—Y tú… ¿qué derecho tienes para irrumpir así?
—Te dije que te mantuvieras alejado de Betty y que no te fijaras en ella —dijo Sebastian mientras colocaba el abrigo de Linda sobre sus hombros y la guiaba hacia la puerta—. Tú vete a casa primero.
—¡Mi vida amorosa no necesita tu intervención! —Darren se plantó firme—. Ella es mi invitada. ¡No tienes







