Mundo ficciónIniciar sesiónLinda, curiosa pero escéptica, salió al exterior… y vio a Sebastian.
A diferencia de su vestimenta habitual y formal, llevaba una camiseta blanca bajo una chaqueta corta de cuero. Sus rasgos eran afilados y atractivos, irradiando una autoridad innata.
¿Había estado esperándola desde temprano? Sin posibilidad de huir, Linda se armó de valor y avanzó.
—¿Dónde está tu teléfono? —el rostro de Sebastian estaba sombrío, tal como ella lo había imaginado.
—Eh… lo dejé en el armario —admitió, abriendo las manos.
—¿Por qué no contestaste mis llamadas anoche? —exigió, dando un pa







