Mundo ficciónIniciar sesiónEl aroma de la cena llenó el aire cuando entraron al comedor. Los platos ya estaban dispuestos y la mesa, cuidadosamente arreglada. Faye se movía con calma, sus gestos precisos pero relajados ahora, una presencia silenciosa bajo la luz cálida.
Sebastian dio un paso al frente con educación.
—Tía, ¿necesita ayuda con algo?







