Capítulo 24.
Zarek:
Ambar no dejaba de sostener mi mano. Se notaba que estaba asustada y eso no es nada bueno, ella jamás siente miedo y no me gusta verla vulnerable como lo esta ahora... Ella no tiene que estar asi, claro que no.
Ahora esta aquí su madre, la duquesa de Austria, esto es malo, realmente malo.
—Su majestad, responda la pregunta ¿porque dice que es la madre de mi esposa? —preguntó mi hermano— corrijo, nuestra esposa.
—Lo se, reconozco a mi hija, yo la di a luz —miró a Ambar— esos ojos oscu