Capítulo 26.
Ambar:
—¡Ambar! —Stefan corrió hacia mi— ¿estas bien? —empezó revisarme— estas herida.
—Estoy bien, no fue nada.
—¿Como que no fue nada? Tu cuello esta enrojecido y tienes un golpe en la cara.
—No es nada —le sonreí para calmarlo pero no funcionó—, alguien vino al bosque y me atacó sin razón alguna, cuando le clave mi cuchillo desapareció, algo me dice que es ese tal Caleb Fritz.
Claro que tenía que ser el, apareció de la nada y supo mi nombre, conozco a las personas del pueblo, claro que e