DOS DÍAS DESPUÉS…
[DAMIEN]
Damien estrechó la mano del Sr. Volthard, con un agarre firme y profesional, aunque su mente estaba a kilómetros de distancia de esta adquisición de marca.
Volthard sonreía, prácticamente vibrando con la emoción del trato, pero Damien no sentía nada más que un irritante sordo y persistente en la parte posterior de su cráneo.
—Mi asistente se pondrá en contacto para el resto del proceso de firma —dijo Damien, con voz cortante.
—¡Maravilloso, maravilloso! Un placer, Sr.