{SERENITY}La boutique no solo se veía costosa; irradiaba una inmensa riqueza que Serenity nunca había conocido. El aire era fresco, con aroma a un exclusivo jazmín y sándalo, y las alfombras eran tan lujosas que sentía que se hundía en ellas con cada paso. —¡Sr. Voss! Es maravilloso verlo de nuevo —gorjeó una mujer con un blazer perfectamente entallado, deslizándose hacia ellos con una sonrisa radiante—. Hemos extrañado su presencia. Serenity sintió una punzada involuntaria de curiosidad. ¿D