{SERENITY}El aire en la pequeña habitación rodeada de espejos era denso con el aroma de su colonia. Serenity sintió cómo el vidrio frío del espejo se clavaba en su espalda, pero no era nada comparado con el calor abrasador de la presencia de Damien.Su corazón no solo latía; tronaba, un ritmo frenético que coincidía con el calor húmedo que se acumulaba entre sus muslos. Sabía, con una claridad que la aterrorizaba, que sus bragas de seda ya estaban arruinadas, destrozadas por una sola mirada de