SELENE
El ambiente en la habitación de hotel estaba impregnado de un aroma sutil a vino y perfume caro. Yo me encontraba sobre el sillón, mis labios enredados con los de Charles, mientras mis manos se deslizaban con precisión sobre su pecho.
Podía sentir su excitación, su impaciencia. Sus dedos jugueteaban con la tela de mi vestido, intentando despojarme de él con torpeza. Yo fingía estar igual de ansiosa, mis suspiros bien calculados, mis movimientos diseñados para hacerle creer que este mome