IGOR
El aire frío de la pista de hockey aún se pegaba a mi piel mientras caminaba por los pasillos del gimnasio.
Había terminado el entrenamiento, el sudor aún pegado a mi espalda a pesar de la ducha rápida que me di. Mi equipo de hockey había dejado la cancha y ahora el equipo femenino estaba practicando. Pero había algo que no cuadraba.
No vi a Chelsy. Y tampoco vi a Chloe entre las porristas.
Algo dentro de mí me dijo que algo no estaba bien. Tomé mi mochila y caminé por los pasillos con l