Mundo ficciónIniciar sesión—Ahora que tú y yo no tenemos nada que ver, tus amenazas ya no tienen poder sobre mí. Señor Kensington, quizá debería evitar provocar demasiado a las mujeres; considéralo un consejo. —Vanessa no mostraba ni celos ni enojo, sentada con calma, piernas cruzadas, manteniendo la mirada fija en él. Su expresión transmitía la necesidad de una explicación, valiente y serena.







