En ese momento
En la oficina había un alto ejecutivo y dos empleados, lo que hacía que el ambiente se tornara sumamente incómodo.
Beatriz se sintió algo nerviosa, pero solo pudo forzar una sonrisa y decir:
—El abuelo me pidió que te recordara que no llegues tarde a la cena de esta noche.
—Hablaré con él personalmente —respondió Luca con frialdad.
Beatriz permaneció de pie, visiblemente incómoda. Sus palabras y su expresión dejaban en claro que ya la estaba despidiendo, pero aun así, ella siguió