Justine caminaba lentamente hacia el imponente espejo de su clóset, observando cada prenda hasta elegir el vestido perfecto para el almuerzo. Optó por un vestido midi de seda azul profundo, con un leve brillo que capturaba la luz natural, exhibiendo discretamente su elegancia. La pieza, de modelado clásico y caída impecable, envolvía su silueta esbelta, destacándose por el corte refinado y por el escote en “V” sutilmente atrevido.
—¡Perfecto! —se dijo a sí misma.
Eligió unos aretes largos d