43. Siendo lo que ella no es
43. Siendo lo que ella no es
Freyja espera a Elise en su lugar de siempre, un parque amplio y vivo, lleno de gente que parece no tener prisa por nada. Hay familias extendiendo mantas de colores sobre el césped, parejas trotando con auriculares puestos, niños persiguiendo palomas y personas solitarias que leen o simplemente observan. Es un sitio ordinario, seguro, lo suficientemente público como para pasar desapercibida. A Freyja le gusta eso, ver a la gente siendo lo que ella no es.
Está senta