Sofía comprendió que Alejandro tenía toda la razón. Si hubiera habido algún problema, ya lo habrían resentido. No estarían como ahora, sin sentir efectos peculiares. Además, las sustancias que se añaden a la comida suelen actuar con rapidez.
—Tienes razón.
Siguió comiendo, aunque en el fondo se sentía un poco extrañada. Nunca había tenido una relación tan cercana con Jimena. Sin embargo, en esa cena, muchos de los platillos eran sus favoritos. Algunos de ellos, ni siquiera su propia madre los co