Claro, era un socio de negocios, así que era normal que fuera a visitar a su madre.
—Disculpa, no quise decir eso.
Sofía se rio, tratando de suavizar la situación.
—No pasa nada si vienes conmigo a verla.
Además, como Valeria estaba allí, no quería que la situación afectara la salud de su madre.
Cuando se disponían a entrar, una voz de alguien furioso que intentaba contenerse, los detuvo.
—¿Qué están haciendo ustedes dos?
Se voltearon al mismo tiempo para ver quién había hablado.
Al reconocer a