Como a Inmobiliaria Panorama le iba bien, todo el mundo quería acercarse a ver qué sacaba.
—Mamá, esta vez déjame la fiesta a mí. Te prometo que todo saldrá igual de bien que siempre, no te preocupes —aseguró Valeria con confianza.
Lorena sonrió, satisfecha.
—Tener una hija tan atenta como tú es todo lo que podría pedir. No te preocupes. Hazlo como sueles hacerlo, siempre tienes las mejores ideas. No necesitas fijarte en nada más.
A esos parientes lejanos bastaba con darles las migajas.
Gente qu