Sofía supo de inmediato a qué se refería su mamá.
Una vez más, su favoritismo salía a luz.
Bajó los brazos que tenía cruzados y entrecerró los ojos.
—Mamá, ¿en serio se va a poner de su lado otra vez?
Después de tantas veces, ¿cómo era posible que su mamá no se diera cuenta?
Lorena, sin embargo, le restó importancia.
—Solo dije la verdad. Además, ya te dije que la voy a castigar.
Luego, agregó:
—Y el proyecto ya lo conseguiste, ¿no?
—¡Mamá, cómo puede decir que es lo mismo!
A Sofía la hacía enoj