En realidad, la respuesta no sorprendió en lo más mínimo a Valeria. Sabía que su madre no iba a cederle el control tan fácilmente. Lo que dijo hoy no fue más que una forma de tantear el terreno, pues lo que más le interesaba era entender la postura de Lorena.
Ahora que lo hizo, aunque notó su vacilación, al menos no la había rechazado de tajo. Eso demostraba que todavía tenía una oportunidad. Al darse cuenta de esto, sintió que su vida se llenaba de esperanza.
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Mientras tanto, cuando Sofía l