Mateo dijo justo en ese momento:
—Así es como demuestra que le gusta alguien, no le quita los ojos de encima.
Una sonrisa se dibujó en los labios de Sofía. Con un gesto amplio, añadió varios postres más que sabía que le encantarían a la niña.
Él observaba la escena entre ellas, y una calidez tan intensa le llenó el pecho que sintió que iba a desbordarse.
***
Ya en la tarde, los tres llegaron juntos a Galerías Metrópoli, el centro comercial más grande de la ciudad.
Tenían un objetivo: la sección